Atención interoceptiva y corteza insular
Al dirigir la atención a señales internas —latidos, calor, distensión— se activa la ínsula, región vinculada a autoconciencia y regulación emocional. Prácticas breves, repetidas, aumentan claridad corporal sin abrumar. Esta alfabetización somática hace más probable responder con opciones útiles, en vez de reaccionar desde viejos automatismos.